Yesqueros pequeños de carne clara o roja
Aunque en general entendemos por "yesqueros", grandes hongos lignícolas de textura muy consistente, como madera, que en tiempos se utilizaron para encender fuegos, yesca, tenemos otros muchos hongos de madera de un menor porte y de una menor consistencia pero de unas características similares, la mayor parte con una carne o trama interna de una coloración clara o viva, pero no ocrácea.
La mayor parte presentan forma de concha o de pequeñas estanterías con sombreros secos, lisos o más generalmente afelpados y en su mayor parte con bandas concéntricas de crecimiento, cuya morfología es de gran importancia sistemática.
Por debajo presentan poros más o menos regulares, redondeados o alargados, más grandes o más pequeños y en su mayor parte blancos, grises o en algún caso rojos, siendo los poros un caracter de gran importancia en la identificación de géneros y especies.
En algunos casos son más o menos desgarrados, a veces parecen aguijones o paletas y en otros se intercomunican y dan lugar a láminas, más o menos anastomosadas características de algunos grupos.
Además de las hifas generativas que dan lugar a los basidios y que todos los hongos las tienen, la mayoría presentan otro tipo de hifas, hifas esqueléticas, de paredes muy gruesas, formadas en la madurez por células muertas, poco ramificadas y sin tabiques, que dan lugar a lo que se conoce como trama dimítica y que se manifiestan como unos carpóforos muy consistentes, casi leñosos o muy coriáceos, de donde les viene el nombre de "yesqueros".
En algunos casos presentan un tercer tipo de hifas, hifas conectivas, más delgadas, de paredes muy gruesas, muy ramificas y que se entrelazan con las esqueléticas, dando lugar a una estructura trimítica y una consistencia leñosa. La estructura de la trama, monomitica, dimítica o incluso trimítica, es de gran importancia taxonómica y separa grupos de aspecto muy parecidos.
La mayor parte de los yesqueros pequeños tienen carne o trama interna blanca, crema o muy clara o en algún caso particular rojiza, pero no ocrácea y es un caracter de gran importancia taxonómica.
La mayoría producen esporas alargadas, cilíndricas o fusiformes, a veces curvadas, lisas e incoloras al microscopio, pero blancas en masa y no amiloides.
En pocos casos son más pequeñas y elipsoidales, pero también lisas, incoloras y blancas en masa. La morfología de las esporas y su tamaño son caracteres de gran importancia para la identificación de especies próximas.
Yesqueros consistentes y poco flexibles
A continuación veremos los principales grupos de hongos de madera de consistencia dura, muy coriácea o casi leñosa debido a que su carne o trama contiene hifas esqueléticas además de las generativas, son de trama dimítica.
Sin duda el más común y omnipresente en casi todas las comunidades de bosque es el Trametes versicolor, como dice su nombre presente un sombrero formado por bandas concéntricas multicolores, con frecuencia verdoso por el desarrollo de algas.
Como todas las especies de Trametes además de las hifas generativas que dan lugar a los basidios, la mayor parte del carpóforo está formado por hifas esqueléticas, de paredes muy gruesas, poco ramificadas y sin tabiques que son las que le dan la consistencia rígida, trama o estructura dimítica.
De morfología similar, pero con superficie mucho más pelosa y de coloración muy clara, blanquecina o crema, a lo sumo ocrácea en el borde y con frecuencia vrdosa por algas, el Trametes hirsuta, también de poros finos, redondeados y regulares.
De superficie completamente igual al anterior, en ocasiones algo menos hirsuto y alcanzando tamaños muy superiores, de los más grande de este grupo, la licia, Trametes gibbosa.
Inconfundible dentro de este grupo por los poros alargados, blancos y muy regulares.
El más raro entre los Trametes es el Trametes trogii, yesquero de chopos y álamos formado por numerosos pequeños sombreros soldados e imbricados, con superficie superior muy pelosa, hirsuta pero sin apenas bandas concéntricas y carne blanquecina que no reacciona a la potasa.
El Trametes pubescens se confunde con frecuencia con otro grupo de hongos de madera de consistencia mucho más blanda, pero con los cuales comparte una coloración blanquecina y una superficie afelpada pero poco o nada zonada. Tiene consistencia dura debido a el tipo de trama dimítica que posee.
Como la mayoría de los Trametes por debajo presenta poros blancos, redondeados y muy finos.
Sin duda el yesquero blando más grande del grupo que por su tamaño podríamos incluirlos en los grandes yesqueros vistos en otro apartado es el Laetiporus sulphureus, es un yesquero comestible de joven cuando esta tierno, característico por sus sombreros estrechos, frágiles y formando grandes masas superpuestas y su llamativa coloración amarilla viva, aunque a veces aparece decolorado y blanquecino.
La carne está constituida por hifas generativas de paredes delgadas entrelazadas por otras hifas esqueléticas muy ramificadas y de paredes gruesas que son las que le dan una consistencia más rigida. Esporas diferentes a las del grupo de Trametes, más cortas y elipsoidales.
Poros diminutos, amarillos, redondeados y muy regulares.
Y si continuamos con los yesqueros consistentes de colores vivos, el llamativo Pycnoporus cinnabarinus, que por su colorido puede parecer a otros como Fistulina o Hapalopilus, cuya carne es de consistencia mucho más blanda y carnosa.
Poros pequeños, redondeados o angulosos, algunos unidos entre sí, de 0,2 a 0,5 mm de diámetro, más grandes hacia la base de sujeción.
El Coriolopsis gallica es otro yesquero con carpóforos en estantería o consola pequeños o medianos pero que se superponen unos con otros alcanzando grandes dimensiones, con superficie superior recubierta de una basta pilosidad marrón, con o sin bandas concéntricas y por debajo poros amplios y angulosos marrones o canela claro.
Otro pequeño yesquero en estantería con superficie muy similar a la de diversos Trametes es el Lenzites betulina, cuya principal diferencia y lo que lo caracteriza es su himenio formado por pseudoláminas.
Presenta esporas cilíndricas y ligeramente curvadas y una trama trimítica, formada por tres tipos de hifas, además de las generativas, unas esqueléticas de paredes muy gruesas y poco ramificadas y otras finas, muy ramificadas y de paredes muy gruesas, las conectivas, entre todas le dan una consistencia casi leñosa.
La Daedalea quercina presenta un sombrero mucho más grueso, menos afelpado superficialmente y con un himenio formado por poros desgarrados o pseudoláminas, pero más gruesas y menos diferenciadas que el Lenzites.
También con himenio en pseudoláminas tenemos el Gloeophyllum sepiarium, yesquero leñoso, característico por su colorido marrón rojizo, su himenio en láminas o poros muy alargados marrón rojizas y su desarrollo sobre troncos, ramas o cercas de coníferas.
Produce esporas cilíndricas, similares a las de los Trametes y ligeramente curvas, bastante congófilas y entre los basidios emergen algunos cistidios, estructuras inexistentes en los grupos anteriores.
Sin embargo, presenta una estructura trimítica, con hifas esqueléticas y conectivas lo que le confiere una textura casi leñosa como a los Lenzites, superior de las de los Trametes de tipo dimítico.
Con un himenio similar formado por pseudoláminas tenemos la Daedaleopsis tricolor, yesquero semicircular y muy regular, de coloración granate o rojiza muy oscura y con bandas concéntricas muy regulares, de sujeción estrecha, menos de 1,5 cm, con himenio en láminas y con un claro enrojecimiento al manipularlo y con la edad.
Como la anterior tiene una consistencia leñosa debido a su estructura trimítica, con hifas esqueléticas gruesas y poco ramificadas e hifas conectivas finas y muy ramifcadas.
Sus esporas son también cilíndricas y recurvadas.
La Daedaleopsis confragosa es totalmente similar al anterior, con himenios en poros redondeados, alargados o laberínticos, para muchos autores la anterior solo sería una variedad de esta especie, pero con poros totalmente desgarrados en láminas. Por lo demás todas las características macro y micros son iguales.
Uno delos yesqueros pequeños más comunes en los bosques mediterráneos, carrascales y encinares, es la Daedaleopsis nitida=Hexagonia nitida, yesquero característico por su colorido marrón o marrón grisáceo, con superficie lisa y con bandas concéntricas y sobre todo por su poros muy grandes, angulosos y hexagonales.
Uno de los yesqueros de gran consistencia que más nos pasa desapercibido es la Cerrena unicolor, también es un yesquero de sombrero dimidiado y estrecho, muy coriáceo, con superficie muy lisa con bandas concéntricas claras, cremas y marrones (a veces verdes por algas) y sobre todo característico por la superficie himenial blanca o crema, laberíntica.
Producen esporas cilíndricas y curvadas y una tram trimítica con hifas esqueléticas y conectivas.
Sin embargo, lo más característico de esta especie es su superficie inferior, el himenio, formado por poros laberínticos y separados del resto de la carne o trama por una línea oscura.
Yesqueros coriáceos, esponjosos o flexibles
A continuación veremos los principales grupos de hongos de madera de consistencia menos dura, coriáceos, blandos y/o flexibles debido a que su carne o trama contiene solo un tipo de hifas, generativas, trama monomítica o en algunos casos también hifas esqueléticas, trama dimítica.
Las especies de yesqueros del género Trichaptum, en realidad están formada por dos tipos de hifas, son de trama dimítica, como gran aprte de los yesqueros contemplados en al aprtado anterior, sin embargo, forman sombrero muy delgados y flexibles. El más común en bosques caducifolios, el Trichaptum biforme presenta una superficie muy finamente afelpada y con bandas concéntricas que recuerda a la de algunos Trametes, pero con el borde lila.
Por debajo presentan poros muy desgarrados que llegan a formar aguijones hacia el punto de inserción con el sustrato.
Sin embargo, lo más característico y diferencial del restos de yesqueros pequeños es la presencia en la superficie interna de los poros de gran cantidad de cistidios fusiformes y con la extremidad coronada de cristalizaciones.
Sobre las ramas y troncos de Coníferas desarrolla otra especie absolutamente similar, Trichaptum abietinum, macro y microscópicamente similares.
La Bjerkandera adusta es un yesquero de transición con los anteriores por cuanto, aunque está formado exclusivamente por un solo tipo de hifas, hifas generativas, éstas presentan paredes muy gruesas y le dan al carpóforo una consistencia bastante coriácea. Forman sombreros semicirculares o en abanico, de color variable desde blanco a marrón u ocre-marrón, pero con la edad o al frotamiento se va poniendo grisáceo o negro lo mismo que el himenio poroso inferior.
El carpóforo está formado por un solo tipo de hifas muy gruesas, con tabiques provistos de grandes fíbulas y producen esporas elipsoidales, incoloras y blancas en masa, diferentes a las de los grupos anteriores.
Sin duda, el yesquero más aberrante de este grupo de textura blanca es el Abortiporus biennis que desarrolla directamente sobre el suelo o sobre madera enterrada o a ras de suelo.
Las esporas son cortas y elipsoidales, y la trama está formada por un solo tipo de hifas, generativas, pero con aspecto de hifa esquelética, por cuanto que son poco ramificadas y de paredes gruesas, pero con tabiques provistos de fíbulas. Este tipo de hifa de paredes gruesas le confiere una consistencia carnoso-coriácea.
La Antrodiella serpula es un yesquero de tocones y troncos muertos de diversas especies de caducifolios en forma de concha o abanico, semicirculares, como algunos Trametes, con superficie muy débilmente afelpada o hirsuta, sin bandas concéntricas o solo con una o dos bandas diferenciadas por el color que es blanco a amarillento con la edad y consistencia carnoso-coriácea, blanda.
Por debajo presentan poros muy pequeños, redondeados a angulosos, como los de la mayoría de las especies del género Trametes, en especial con el Trametes pubescens, del que se diferencia los poros más pequeños y sobre todo por las esporas también más pequeñas, menos 4 o 5 micras.
Esporas diminutas de la Antrodiella serpula.
Muy afín, la Antrodiella semisupina también es de pequeño tamaño, blanquecino o crema, de carne blanda y también blanquecina y esporas muy pequeñas elipsoidales, pero sombrero liso, no afelpado ni hirsuto.
Por último comentaremos la Antrodia serialis, un yesquero que forma costras totalmente adheridas a la madera, con numerosos pequeños salientes o sombreros de menos de 1 cm, con superficie lisa y blanquecina .









































Comentarios
Publicar un comentario