Micenas. 2ª parte, terrestres, muscícolas o humícolas


 Una buena parte de las micenas desarrollan entre la hojarasca, sobre el humus, o entre los musgos, a veces incluso sobre pequeñas ramitas enterradas, los pies tienden a ser más largos y en muchas ocasiones presentan vellosidades en la base para sujetarse al sustrato. Macroscópicamente son difíciles de diferenciar puesto que pueden presentar una gran variedad cromática por lo que son fundamentales los caracteres microscópicos, especialmente los cistidios de las aristas, caras e incluso superficie del pie.

Especies terrestres, hojarasca, humus o musgo

Cistidios en brocha


La Mycena filopes es una de las más comunes y ampliamente extendida, con sombrero cónico o acampanado estriado en el margen de color marrón-grisáceo a crema, sin sabor especial pero con un olor neto como de gas o lejía.


Es fundamental la observación de los cistidios de las aristas de tipo brocha, con pequeñas verrugas decorando toda la mitad superior.


Muy parecida pero bastante más rara, la Mycena vitrea es una pequeña y delicada seta, de sombrero cónico blanquecino o crema, de olor y sabor a rábano, ni viscosa ni mucosa y en este caso de basidios bispóricos y cistidios de arista esféricos y verrugosos.


Las aristas de las láminas están tapizados de cistidios piriformes o globulosas, en brocha, con la mitad superior decorada de verrugas o cortas digitaciones y en algunas formas con basidios bispóricos, con solo dos esterigmatos en horquilla.


Más interesante, rara y relativamente más fácil de reconocer macroscópicamente es la Mycena clavicularis, de sombrero marrón claro estriado radialmente y prácticamente seco que contrasta con el pie recubierto de una capa viscosa y de una coloración grisácea o pardo claro. Lo más característico son sus láminas blancas y decurrentes o subdecurrentes algo no muy frecuente en este grupo de hongos.


Como en las especies anteriores las aristas de las láminas están completamente recubiertas de cistidios mazudos o piriformes con todo el engrosamiento terminal recubierto de largas verrugas, (no solo la extremidad) algunas cortas y otras más largas y flexuosas, tipo brocha.

Cistidios digitados, fusiformes o bifurcados



Imposible de diferenciar la Mycena vitilis de varias de las anteriores, ni por su forma ni por su colorido, desarrolla entre musgos, hojarasca o sobre ramitas enterradas, sin olor ni sabor especial.


 Sin embargo, si miramos las aristas de las láminas nos encontramos con unos cistidios muy diferentes, digitados con largos dedos flexuosos


La Mycena zephirus es una micena de hojarasca tanto de caducifolios como de pinares, con sombrero cónico o cónico-acampanado, estriado radialmente, crema o beige, con típicas manchas en los ejemplares viejos.


Las láminas y en general todo el carpóforo va adquiriendo típicas manchas rojizas en la vejez, como si tuviese látex rojizo.


Arista de las láminas cubierta de numerosos cistidios fusiformes, ventrudos y estrechados en un cuello más o menos largo y en algunos casos digitado o bifurcado.


Muy afín a la anterior, la Mycena leptocephala, es una típica micena de porte estilizado, con pie fino y alargado, sombrero muy cónico, más oscuro en el centro y fuerte olor nitroso.


Arista de las láminas tapizada de cistidios incoloros, ventrudos y terminados en pico más o menos largo y puntiagudo y en algunos bifurcado, también bastante parecidos a los de la Mycena zephirus.


La Mycena polygramma es otra de las muchas micenas grisáceas de morfología muy clásica, de sombrero cónico a acampanado, más o menos giboso en el centro, con la superficie estriada por transparencia de las láminas casi hasta el centro y de color bastante uniforme marrón a marrón grisáceo, propia de la hojarasca de los bosques.


Cistidios de arista numerosos, fusiformes o ventrudos, con unas pocas terminaciones largas y nudosas, como largos dedos, algunos bifurcadas.


De las pocas micenas que son muy pegajosas por segregar en todas sus partes gran mucosidad es la Mycena epipterygia=Mycena viscosa, una pequeña micena con sombrero convexo o acampanado, blanco, crema u ocre claro y muy viscoso y pegajoso, tanto en el sombrero como en el pie.


El pie es de una coloración amarilla viva, amarilla verdosa o amarilla clara, más o menos decolorada, y completamente viscoso hasta la vellosidad de la base con la que se sujeta a los musgos u hojarasca.


Las aristas de las láminas, también pegajosas, cubiertas de cistidios muy separados por la mucosidad que segregan, ensanchados en la extremidad, claviformes y la mayor parte ramificados y con excrecencias como dedos en la parte ensanchada, digitados.


Muy diferente a las anteriores, por su menor tamaño, sombrero de menos de 1 cm de diámetro, y sobre todo por su colorido anaranjado con el pie amarillo es la Mycena acicula, muy común sobre musgos y más rara sobre hojarasca.


Tanto las aristas de las láminas como la superficie del sombrero y del pie se observan a la lupa como pulverulentas por la presencia de numerosos cistidios cilíndricos o fusiformes, flexuosos e incoloros.

Con arista coloreada, más oscura


La Mycena purpureofusca es una micena de buen porte con sombrero y pie púrpura, marrón púrpura o color vino y aristas de las láminas netamente más oscuras, marcadas de púrpura.


Aristas de las láminas coloreadas de púrpura y diferenciadas del resto de la cara de la lámina.


La coloración de los bordes de las láminas se debe a que están tapizados de cistidios claviformes o fusiformes y algunos digitados en la extremidad pero con pigmento intracelular púrpura.


La Mycena viridimarginata es una micena de sombrero cónico-campanulado, rugoso y mamelonado, marrón verdoso, estriado en los bordes y con arista de las láminas verdosa o gris verdosa.


La coloración más oscura de las aristas de las láminas se debe a los grandes cistidios que las tapizan,  alargados y claviformes, con terminación redondeada, algunos estrangulados o deformes en la extremidad, con paredes lisas y pigmento intracelular gris verdoso.


Y la más característica pero además mas complicada de definir es la Mycena olivaceomarginata, de una coloración ocrácea con tonalidades amarillentas o amarillo verdosas en las zonas decoloradas y del borde.


Cutícula del sombrero filamentosa no gelificada o muy débilmente, formada por una capa externa de hifas finas y con numerosos cortos divertículos y debajo otra capa de hifas con células fusiformes y mucho más gruesas y fuertemente pigmentadas de amarillo, lo que le da esa coloración amarillo verdosa.


 Arista de las láminas tapizada de cistidios con pigmento intracelular amarillo o amarillo verdoso que puede manifestarse en la coloración de la arista a simple vista aunque dada la tonalidad suave no siempre es fácil de apreciar.


De las pocas micenas que podemos reconocer por sus caracteres macroscópicos es la Mycena rosella, una pequeña micena, con sombrero de menos de 1 cm de diámetro y de una bella coloración general rosa vivo o más o menos decolorado.


Además es característica por el color rosado más oscuro que presentan las aristas de las láminas debido a los cisitidios de arista.


Las aristas de las láminas presenta una coloración rosada más oscura por estar tapizadas de grandes cistidios fusiformes, ventrudos o claviformes, con excrecencias en forma de verrugas o dedos en la extremidad o un poco por debajo de ella.


Desmenuzada la arista y con rojo congo no apreciamos su pigmentación pero sí su morfología y las digitaciones que presentan los cistidios que tapizan los bordes de las láminas.

Esquema de las principales especies



De morfología diferente. Con sombrero más convexo que cónico

Porte medio


La Mycena pura es una seta de porte medio, con sombrero que alcanza los 5 a 6 cm de diámetro, más convexo que cónico y coloraciones que van del azulado, lila o rosado, aunque las formas rosadas algunos autores la consideran como especie diferente, Mycena rosea y otros simple variedad. Presentan un fuerte olor a rábano o patata cruda.


Las formas de coloraciones rosadas, con sombrero algo más grandes, hasta 7 cm, y un pie algo más grueso se consideran Mycena rosea, pero no es fácil encontrar diferencias significativas ni a nivel macro, ni microscópico, ni bioquímico.


Ambas presentan gruesos cistidios ventrudos y redondeados en la extremidad que sobresalen mucho de los basidiolos y esporas elipsoidales a subcilíndricas más o menos amiloides. Según algunos autores (nosotros no lo hemos podido confirmar) en la Mycena pura los cistidios serían algo menos ventrudos y las esporas algo más pequeñas y alargadas que en la Mycena rosea.


Especie muy próxima a las anteriores, con un sombrero más higrófano e igualmente olor a rábano, pero unas láminas más violáceas y con la arista más oscura, corresponderían a la Mycena pelianthina.


Las láminas no son blancas sino un poco violáceas y el borde o arista claramente más oscuro, violáceo.


En las aristas de las láminas e incluso dispersos en las caras aparecen grandes cistidios fusiformes y muy salientes sobre los basidios y basidiolos, fusiformes y con un contenido fuertemente pigmentado de púrpura responsable de la coloración de las láminas y especialmente de las aristas.


El Mycopan scabripes=Mycena scabripes de sombrero más acampanado o convexo que cónico, de coloración higrófana, marrón oscura, marrón dátil o marrón grisácea como algunas especies de Entoloma, en concreto Entolom sericeum.


Tanto en las caras como especialmente en las aristas de la láminas presenta cistidios fusiformes muy salientes, ensanchados en la base y prolongados en un largo cuello cilíndrico y con terminación redondeada o apuntada, algunos con pequeñas estrangulaciones y todos muy salientes de los basidios, que pueden tener cuatro o dos esterigmatos, tetra o bispóricos.


Sin embargo, la mayor diferencia con las micenas anteriores y por la que se ha incluido en otro género diferente, Mycopan, es por sus esporas elipsoidales, muy grandes y no amiloides, en Melzer se ven verdosas, pero no grisáceas.

De morfología diferente. Sombrero convexo blanquecino

Porte pequeño y blancas


La Hemimycena lactea es una diminuta seta, de menos de 1 cm de diámetro de sombrero, pero muy llamativa por su color blanco, convexo y un poco giboso en el centro y láminas un poco decurrentes por un diente.


Las láminas no son ascendentes como en la mayoría de las micenas sino adnatas o subdecurrentes, blancas y muy espaciadas.


Las aristas de las láminas están tapizadas con cistidios fusiformes e irregularmente recurvados, sinuosos y gran parte capitados, y poco más grandes que los basidiolos y basidios.


Y la gran diferencia con las verdaderas micenas son sus esporas muy grandes, fusiformes y con extremos apuntados y no amiloides.


Algo más grande la Mycena mauretanica, con sombrero que alcanza los 2 cm de diámetro, desarrolla en ramilletes sobre troncos o ramas parcialmente cubiertos de musgos.


Por debajo, el himenio está formado por láminas muy espaciadas, y estrechas, algunas simples pliegues y la mayoría intervenadas.


Las esporas son típicas de Hemimycena, muy grandes, fusiformes y apuntadas por ambos extremos y no amiloides, en Melzer se ven amarillentas por el yodo pero no grisáceas. 


En el caso de la variedad cystidiata, tanto en la superficie del sombrero, como en la del pie y en las aristas de las láminas aparecen cistidios largos y filiformes, acodados y algunos ligeramente engrosados en la base, pero ninguno capitado.


Por último, la Delicatula integrella resulta muy difícil de diferenciar macroscópicamente de las Hemimycena anteriores, es una diminuta seta convexa o aplanada, de menos de 10 mm de diámetro, completamente blanca, con láminas muy espaciadas que en ocasiones no llegan al borde y un pie pulverulento que termina en la base con un ensanchamiento peloso. Desarrolla sobre restos leñosos y presenta esporas e hifas más o menos amiloides.


Las aristas de las láminas son homomorfas, sin cistidios diferenciados y las esporas también claramente diferentes a las de las Hemimycena, bastante grandes, pero cilíndricas, en forma de almendra o en forma de pera, muy engrosadas por un extremo y adelgazadas hacia el otro donde presenta el apículo por donde se sujetaban al basidio y débilmente amiloides.

Esquema de las principales especies



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