Inocibes. Segunda parte, con cistidios cristalíferos
Los inocibes son setas de pequeño a mediano porte pertenecientes al género Inocybe, casi todas tóxicas y las de mayor porte pueden presentar problemas de confusión con otras especies comestibles, especialmente las conocidas como negrillas del grupo Tricholoma. Son un grupo muy amplio y la mayoría requieren de caracteres microscópicos para su correcta identificación y en especial la presencia y morfología de elementos estériles, cistidios en distintas partes del carpóforo.
Sus características generales se pueden consultar en el monográfico, "Inocibes. Primera parte, sin cistidios cristalíferos".
En este monográfico mostraremos una pequeña muestra de las especies con algunos caracteres relevantes que hagan más fácil su identificación macroscópica de los inocibes que en alguna parte del carpóforo presentan cistidios más o menos fusiformes coronados con pequeños cristalitos, son los conocidos como cistidios cristalíferos o metuloides.
Empezaremos por un pequeño grupo de porte más bien grande para este grupo de setas pero que se caracterizan por presentar olores fuertes y peculiares, no espermáticos. Uno de los más comunes es el Inocybe pyriodora, típico inocibe tóxico de sombrero convexo y con el centro elevado en una mama puntiaguda, de coloración muy clara, blanquecina a ocrácea a amarilla ocrácea uniforme, sin apenas diferencia en el centro y sobre todo característico por su fuerte olor dulzón, como a dulce de pera.
Esporas en forma de almendra y cistidios de arista de dos tipos.
Especie muy próxima a la anterior es el Inocybe corydalina, con el centro del sombrero algo más oscuro y sobre todo fácil de reconocer por la coloración azul-verdosa que presenta en la base del pie, por lo demás comparte el mismo olor dulzón que la anterior.
Esporas amigdaliformes y con cistidios cristalíferos en las caras dispersos entre los basidios.
Y el Inocybe erinaceomorpha es un intermedio entre ambas especies, comparte el mismo olor dulzón que las anteriores y la coloración oscura del centro del sombrero del Inocybe corydalina, sin embargo la base del pie no es coloreada como la de éste, por lo demás se caracteriza por un sombrero muy escamoso.
Esporas en alubia y cistidios cristalíferos en las caras.
Aunque sin ese olor dulzón peculiar el Inocybe godeyi, es una especie de sombrero provisto de mamelón puntiagudo, pie con bulbo marginado en la base y lo más característico es que todo el carpóforo enrojece fuertemente con la edad y la manipulación. Como la mayoría de las especies de este género muy tóxica.
Esporas en alubia y cistidios cristalíferos ventrudos.
Y sin duda, una de las especies más bonitas y fáciles de identificar es el Inocybe hystrix, característica por su sombrero y pie completamente recubiertos de gruesas escamas fibrilosas marrones o marrón ocráceas, sus láminas escotadas e igualmente parduscas en la madurez y su olor desagradable, entre jabonoso y espermático, pero no dulzón.
Esporas en forma de almendra, apuntadas por ambos extremos y cistidios cristalíferos con cuello largo.
El mayor número de especies de Inocybe con cistidios cristalíferos son de morfología muy similar entre sí y sus principales diferencias macroscópicas radican en la superficie del sombrero y en la morfología del pie, bulboso o no y las distribucion de los cistidios, solo arriba, hasta el centro o por todo. Uno de los más comunes es el Inocybe flocculosa, con sombrero más o menos escamosillo, pie pulverulento solo en lo alto, blanco, olor espermático, a semen, y láminas café con leche en la madurez.
Esporas en forma de alubica y arista tapizada de numerosos cistidios cristalíferos fusiformes.
Enormemente parecido el Inocybe fuscidula también es de los que el pie solo es pulverulento en lo alto, pero el sombrero es liso y fibriloso, no escamoso.
Esporas amigdaliformes y cistidios de arista de dos tipos, de paredes gruesas con o sin cristales en la extremidad y de paredes finas piriformes o globulosos más pequeños.
El Inocybe splendens es otra especie de Inocybe de pie blanquecino y completamente pulverulento de cistidios hasta la base donde se engruesa en un bulbo redondeado o un poco marginado.
Esporas amigdaliformes o elipsoidales y cistidios cristalíferos, ventrudos o fusiformes en las caras y más alargados en el pie.
Y terminaremos este grupo con uno de los raros inocibes que salen en ramilletes o grupos entre la hojarasca de bosques, el Inocybe leptocystis, a diferencia de los anteriores con un pie blanco, totalmente liso y brillante, carente de caulocistidios en toda su longitud.
Produce esporas amigdaliformes y algunas un poco papiladas en uno de los extremos y cistidios en caras y aristas muy estrechos y alargados, cilíndricos o fusiformes pero terminados en una punta larga y estrecha, con paredes muy gruesas y la mayoría no cristalíferos.
Esquema de las principales especies de Inocybe con cistidios cristalíferos














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